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Gargolas de Notre Dame


Otro topicazo de la muerte: foto con gárgolas en el techo de Notre Dame, en Paris. Vale que la cola le da tres vueltas a la iglesia y que hay que apoquinar una pasta gansa para salir, pero irse de Paris sin haber visto los techos de Notre Dame no tiene perdon de Dios. Y, para muestra, un dibujico que hice de los techos de arriba.


Cuadernos de Viaje: Bruselas (II)

Y ahora algún exterior, con ola de frío y todo:

Este es a mediodia, cuando el termómetro tocó fondo a 12 o 14 bajo cero. Refugiados en la cafetería más próxima (mal servicio, poca comida y precio relativamente alto, si la podeis evitar, no vayais), saqué ésto desde la ventana:

Bruxelles,december 2009,travel sketchbook

Y esta si es riguroso directo en exteriores, esperando el bus al aeropuerto entre la nieve, con la mano derecha desenguantada y el pulso temblón:

Bruxelles,december 2009,travel sketchbook


Cuadernos de Viaje: Bruselas (I)

¡Madre mía, que frío! A 12 bajo cero a mediodía no está la cosa como para dibujar por la calle, mejor desde un cafetito o un restaurante, preferiblemente con calefacción de la buena. Las tormentas de nieve, muy bonitas, pero con un colacao caliente en la mano casi mejor! Ahi va la primera tanda de mi visita a Bruselas de este diciembre.

La catedral, que  estaba rodeada de nieve por todos sitios:

La pizzeria Marinatta, buena relación calidad precio y pasta fresca, en el centro

Un bar cerca de la Grand Place, con una buena variedad de cervezas, excelente Kriek y buen ambiente (hasta que te largan a la calle sobre la 1 am, claro :P)


Cuadernos de viaje: Praga (I)

Coged el abrigo y la bufanda, chicos, hoy nos vamos a Praga con mis cuadernos de viaje 🙂

Empezamos con uno de los iconos de la ciudad, el famoso reloj astronómico junto al Ayuntamiento: 600 años funcionando y a mi no me dura un despertador más de tres. Cuando el reloj da las horas, se monta una buena juerga mecánica y los doce apóstoles que viven dentro hacen el paseillo, así que no os lo perdais a las en punto. Las figuras que están quietecitas sujetando el reloj, por su parte, son … ¡Igualico, igualico que los homunculos de Full Metal Alchemist! La Vanidad, con su espejo, la Avaricia representada por un comerciante judío con su bolsa, la Muerte, que no tiene pérdida, y la Lujuria, que … bueno, os dejo que lo imagineis 😀

Por seguir siendo icónicamente icónicos, la siguiente parada es el antiguo cementerio judío, del siglo XV. Las lápidas están tan apretadas que parece salido de un comic de Mignola. Es más, por falta de espacio unos enterramientos estaban subidos encima de otros. De todas formas, para el que piense que ésto da miedo, tenemos justo al lado la sinagoga de Pinkas, en cuyas paredes fueron inscritos después de la Segunda Guerra Mundial los nombres y datos personales de unos 80.000 judíos asesinados por los nazis en Bohemia y Moravia. Realmente escalofriante, aunque igual no vendría mal ponerle una sucursal en Gaza por aquello de la memoria histórica imparcial.


Cuadernos de viaje: Singapur (III)

Estos son unos bocetillos de Pulau Ubin, una isla pequeñita justo enfrente de Singapur que, supuestamente, viene a ser como la ciudad era hace 50 años, la ultima ‘kampung’ (villa) del pais. Para llegar, sólo hay que tomar el vapor en Changi y en menos de una hora, se está en la orilla.

No diría que es un sitio imprescindible, pero de hecho no está mal para tomar una leche de coco directamente del árbol y hasta se puede alquilar una bici para dar una vueltecita por la isla. Eso si, con cuidado con los dichosos lagartos gigantes, que cruzan a dos patas sin mirar y sin nada. A poco tenemos una desgracia, suerte que mis reflejos aun no están mal y que frenar con derrape es un arte que dominé tiempo ha con pérdidas mínimas de piel en las rodillas.


Cuadernos de viaje: Singapur (II)

Dos bocetos más del River Walk en Singapur. El segundo, además, es la vista desde el restaurante Indochine, que está más que bien si a uno le gusta la comida thai y, además, tiene buena panorámica.


Cuadernos de viaje: Singapur (I)

Singapur es una pequeña ciudad estado, tecnificada hasta el extremo, llena de orquideas y rascacielos y conocida como centro financiero y como aeropuerto internacional de transito que, cuando no pega el calor, es muy entretenida de visitar. Se encuentra convenientemente al final de la peninsula de Malasia, a tiro de lejano oriente, Indonesia y Oceania, asi como de Europa.

El simbolo de la ciudad es una estatua, por ser delicados, no muy bonita que se llama Merlion, una especie de leon sireno cuyo cuerpo de pez evoca el origen de la ciudad como villa pesquera y la cabeza de leon corresponde al nombre original del lugar en sanscrito y malayo: Singapura siginifica Leon.

Aqui el Merlion original, en el puerto, y el boceto de una servidora. Y si, es una fuente.

Mas chulo resulta el barrio chino, donde puedes comprar cualquier cosa, desde tecno-cacharros a buen precio hasta dinero de los muertos, pasando por la gastronomia local y un monton de artesania de la zona circundante. Eso si, ¡preparaos a regatear!