Archivo de la etiqueta: historias de viaje

Cuadernos de viaje: La India

O, mejor dicho, una pequeña parte de ella. Ya le dedicaré un texto específico a algunas cosas en particular de este viaje, pero por el momento dejo aquí mi cuaderno de viaje en formato Issuu para poder leerlo a dos páginas. Invitada especial, la Sole, encargada de amenizar el viaje y el cuaderno. Todas sus movidas recogidas aquí pasaron tal y como se han contado. Hasta lo del agua.

Anuncios

Reino Unido (XIII): Contruyendo a lo grande

El precio que tuvo que pagar Londres durante la II Guerra Mundial fue mayor. Viendo como pintaban las cosas, en el 1938 un gran número de niños fueron evacuados al campo, si bien al menos tres tuvieron la suerte de dar con una bruja en prácticas y el conjuro de la Locomoción Sustitutiva. La segunda Guerra Mundial se cebó con Londres: los bombardeos provocaron la muerte a 10.000 personas e hirieron de gravedad a 17.000 durante lo que ellos llaman el Blitz, tiempo en que más de la tercera parte de la ciudad fue destruida por las bombas alemanas y los muelles fueron demolidos. Como curiosidad, es de notar que si bien toda la zona alrededor de la catedral de St Paul fue destruida, la catedral en si sólo sufrió desperfectos menores. Dios fue menos benevolente con el Barbican y el Museo de Londres, que fueron reducidos a escombros. Las bajas totales se estiman en 32000 muertos y unos 50000 heridos graves.

ww2_fighting_blitz_towerbridge

El puente nos lo quedamos, pero el resto se formatea …

Tras la guerra, Londres reaparece como una ciudad radicalmente distinta. Sus muelles habían sufrido tales daños que las carísimas obras de reconstrucción resultaban inviables por encontrarse en un lugar del río poco adecuado para los grandes barcos que empezaban a utilizarse. En cualquier caso, la ciudad conservaba muchas de sus posibilidades económicas, especialmente su fuerte sector financiero, y el lento trabajo de reconstrucción comenzó.

A finales de la década de 1950, la mayoría de los daños que había producido la guerra, habían sido reparados. Se construyeron rascacielos, que rivalizaban entre sí en altura y por la osadía de su diseño. En 1965 se construyó la Post Office Tower, de 30 pisos, y una altura de 189 metros. La reconstrucción de la ciudad supuso también la entrada de un gran número de inmigrantes: caribeños en Notting Hill, chinos en el Soho, sikhs en Southall y chipriotas en Finsbury. En 1946 Heathrow ya aceptaba vuelos comerciales y para 1951, la ciudad ya volvía a estar de celebraciones, en particular el Festival de Bretaña dejó atrás un edificio de cemento un tanto hortera que aloja ahora el South Bank Arts.

Los primeros autobuses colorados de dos pisos donde a Brendan Frasier lo persiguieron las momias en una ucronía temporal aparecieron en 1956.

mummy267zm9.7426

Y, pagando un pequeño suplemento, con momias incluidas

Ya en los 70 se construyó un enorme sistema para controlar el nivel del Támesis, consistente en 10 puertas móviles subacuáticas soportadas por semicúpulas metálicas. Ya a finales de siglo se construiría la última gran estructura de la ciudad: la Millenium Dome en North Greenwich.

El Barbican actual

El Barbican actual

La zona de la ciudad llamada el Barbican, que había sufrido grandes daños bajo los bombardeos, perdió su sentido urbanístico y no sufrió modificaciones durante la posguerra; en su mayor parte quedaron almacenes sin ninguna utilidad una vez desaparecidos los muelles de la zona. Más adelante se decidió aplicar al Barbican un amplio programa de reconstrucción urbanística, que finalmente se adoptó en 1959. Se conservaron cuidadosamente los edificios significativos como las iglesias antiguas y se añadieron bloques nuevos de apartamentos, escuelas, zonas comerciales y un gran centro artístico (en la actualidad sede de la Royal Shakespeare Company). La demolición de muchos de los viejos edificios de la zona provocó una intensa polémica. Otras operaciones urbanísticas de posguerra que se desarrollaron en las proximidades son el National Westminster Bank Building (1979), de 183 m de altura, y el edificio más alto de Gran Bretaña, la Canary Wharf Tower con 244 m, construida en los muelles, junto al nuevo aeropuerto de la City.

Canary Wharf ... ¿sin canary?

Canary Wharf … antes la Isla de los Perros. 


Reino Unido (XII): Cuando Hitler robó el conejo rosa

Posteriormente, bajo la casa de Hannover, el extremo occidental de Londres experimentó un importante desarrollo; se abrieron grandes plazas como las de Grosvenor, Cavendish, Berkeley y Hannover, y se construyeron más puentes sobre el río. Los servicios públicos como el suministro de agua y el alcantarillado mejoraron, y las calles fueron pavimentadas.

El crecimiento de la población de Londres se aceleró en el siglo XIX, multiplicándose por seis a lo largo de este periodo, debido a los flujos de gente que recibió del resto de las islas Británicas, de las colonias y del resto de Europa. Aunque la Revolución Industrial creó un gran número de puestos de trabajo, nunca fueron suficientes para satisfacer las esperanzas de la marea de gente necesitada que llegaba a la capital. Las novelas de Charles Dickens, con que la Primera nos obsequiaba casi todas las navidades hasta la llegada de ET, son un testimonio de los problemas sociales de esa época.

Expo Londres Palacio de Cristal

Chiringuito de cristal típico de la época

En 1851 la Exposición Universal celebró el éxito de Londres, Gran Bretaña y el Imperio, gracias a los avances y la prosperidad que proporcionó la industrialización. A principios del siglo XX se inaguraron iconos típicos londinenses como los buses, el metro y, como no, Harrods, donde se comenta que el dependiente nunca dice no disponer de algo siempre y cuando el cliente no pregunte precio. Por un precio asequible, eso sí, se puede conseguir una mermelada de frutas del bosque la mar de apañada que siempre procuro traerme para España cuando paso por allí. Aparentemente, Londres continuó en esta dinámica de riqueza e influencia hasta la I Guerra Mundial. En otoño del 1915 los zeppelines comenzaron a bombardear la ciudad, acabando con la vida de 39 personas. La guerra en sí no tuvo grandes efectos sobre la ciudad, pero la depresión que la siguió a finales de la década de 1920, castigó al país en general y a su capital en particular. Al final de la primera de las guerras, un total de 650 londinenses habían caido. No es que sumaran mucho en el total, porque para el 1921 la población ya estaba en torno a 7.5 millones de personas y la ciudad se extendía como una mancha de aceite sobre los campos circundantes. Las tasas de desempleo crecieron hasta tal punto que en 1926 se desató una huelga general al estilo de las de antes, hasta el punto de que el ejército hubo de tomar la ciudad para garantizar la normalidad [17]. Allá por los 30, la población se reforzó aún más con un gran número de judíos que huían de la persecución en Europa, la mayoría de los cuales se establecieron en el West End.

St Paul, the Blitz

La Catedral de St Paul, pasando mucho del Blitz


(17) El hecho de que la normalidad consista en gente armada por las calles da mucho que pensar sobre el caracter británico.