Archivo de la etiqueta: Escocia

Castillos de Hielo y Fuego

Aprovechando que estoy releyendo Canción de Hielo y Fuego, que estuve en las Highlands de vacaciones y que el Pisuerga pasa por Palencia, he pensado compilar un puñao de castillos de este verano que me recordaban a los de Juego de Tronos de una forma u otra, para que los disfrute el lector friki y el visitante casual.

Escocia tiene un par de abonos para visitar castillos sin apoquinar las 8 libras de rigor en cada puerta. Un poco mas barato es agenciarse un ticket de amigo de los castillos, por unas 40 libras puede entrarse en todos los castillos afiliados que se quiera durante el siguiente mes. Por unas 28 se puede obtener lo mismo para 7 dias en 15, en plan concentrado. Eso si, castillos gordos mas alla de Urquhart, Edimburgo y Stirling hay que pagarlos aparte porque están afiliados a otra sociedad, algo como amigos del patrimonio y tal, en plan La vida de Brian.

Y dicho ésto, ¡castillos a cascoporro!

Edinburgh castle The Red keep

And above it all, frowning down from Aegon’s high hill, was the Red Keep; seven huge drum-towers crowned with iron ramparts, an immense grim barbican, vaulted halls and covered bridges, barracks and dungeons and granaries, massive curtain walls studded with archers’ nests, all fashioned of pale red stone.

IMG_5246

 

Esta es la fortaleza más grande y mejor conservada del país, establecida sobre el volcán extinto de Castle Rock y habitada desde el siglo IX, si bien el castillo data del reinado de David I, en el siglo XII. Por supuesto, ha pasado por todas las guerras del pais, desde la de la Independencia, hasta la de la Unión de las Coronas y, por supuesto, la sublevación de los jacobitas. A pesar de todo, no cayó en ningún asedio y acabó de guarnición militar.

A David I lo sucedió William “el León” (malditos, malditos Lannister), al que se lo arrebató Enrique II de Inglaterra. Ya en el siglo XIX, Sir Walter Scott encontraría allí los honores de la Corona escocesa, que desde entonces se exponen al público.

Entre las curiosidades del lugar, está el cementerio de mascotas del regimiento local, la iglesia de St Margaret -edificio más viejo de la ciudad- y el cañón Mons Meg. Es interesante pasarse por el gran Hall a las 12, cuando un actor representa a James Hepburn, esposo de Maria reina de Escocia, que cuenta las curiosidades de la época. Eso, y los fantasmas correspondientes, de un gaitero y un tambor sin cabeza, por mantener el espíritu musical. En agosto, además, el tatoo (desfile militar) parte de aquí y baja por la Royal Mile durante el festival. Eso si, está hasta las cejas de gente, así que preparad los codos.

Glamis Castle High Garden

The people of the Reach have greater access to dyes than most because
of the preponderance of fl owers. Because of this, they dress much more richly and extravagantly than smallfolk elsewhere, and more so than even some nobility. The greens and golds of Highgarden are popular colours, as are the reds and purples made in the southwest from grapes that cannot be used for wine. The Reach has become a place of almost dream-like beauty in the time  since Aegon Dragonlord immolated its lords on the Field of Fire.

IMG_4842
Casa natal de la reina madre y reportado como el castillo con los jardines mas bonitos de Escocia.  Nada más llegar, y después de aflojar 8 libras antes de salir del coche ni nada, se encuentra uno un corral bien gordo de vacas lanudas escocesas de todos los tamaños y edades que se dedican a lo típico que hacen estos bichos: pastar y, bueno, pastar más. El castillo tiene varios jardines, desde estilo francés hasta de grandes árboles ancianos. Lo interesante son las distintas especies de flores que hay aquí y allá y que están hasta arriba de abejas.

El castillo tiene un buen puñado de fantasmas. Empezando por arriba, en la habitación del servicio parece haber una habitación secreta donde yacen emparedados los cadáveres de dos individuos que, a pesar de las advertencias de sus compañeros, estaban tan enfrascados en su partida de cartas del sábado noche que se colaron en el domingo, momento en el que apareció un hombre de negro a unirse a la partida que no era sino el demonio. No se sabe bien quién ganó, pero lo que si es cierto es que como éste œltimo no parecía dispuesto a irse una semanita después, los habitantes decidieron que podía ser buena idea emparedar a los alegres jugadores para que siguieran a lo suyo sin dar mucha guerra al personal.
La siguiente parada es la capilla, única estancia donde no hay leones del castillo. Eso se explica en la necesidad de mantener la casa de Dios como tierra de nadie, aunque lo cierto es que pertenece, al menos en parte, al fantasma de la dama gris. Este espectro ocupa la esquina derecha de la capilla y se comenta que quien allí se sienta nota un frío particular. La teoría es que se trata de la esposa del señor del castillo, al que el rey tenía particular ojeriza. Tras la muerte de éste, el rey decidió quitar de enmedio a su familia mediante el sencillo procedimiento de acusar de brujería a la señora y a sus dos hijos. Ella murió en la hoguera, pero siendo sus hijos pequeños para recibir el mismo tratamiento, el rey se marcó el pegote de encerrarlos hasta que alcanzasen la edad de cocción. Uno de ellos murió en la prisión, pero el otro sobrevivió al rey y pudo recuperar el castillo, al que aparentemente también volvió su madre.

Más adelante, en el dormitorio principal se encuentra el fantasma de un pajecillo, que murió esperando una noche fría a que le dieran permiso de volver a casa. Por lo visto, su afición favorita es hacerle la zancadilla al incauto visitante que entra en la habitación. Poco es para como palmó, claro …

Stonehaven Storm’s End

Storm´s End, ancient home of the Storm Kings, crouches atop the chalky cliffs of Shipbreaker Bay facing the angry sea. According to legend, Storm´s End was the  seventh castle built by Durran, the first Storm King

IMG_4746

Dunnottar, el castillo de Stonehaven, cerca de Aberdeen, está encaramado a un acantilado de roca sobre un par de playas de piedra. Se sabe que ocupa el lugar de un asentamiento picto, de donde viene su nombre (Dun significa fortaleza). Los pictos adoraban la naturaleza en varias encarnaciones, de las cuales Dunnottar está asociado a la feminidad en su encarnacián de la Dama Verde, que se ha reportado que visita las bodegas del castillo de cuando en cuando. Sin embargo, el rollo picto lo cortó St Ninian en el siglo V cuando trajo el cristianismo a la zona. Durante los siguientes siglos las cosas estuieron relativamente tranquilas hasta la llegada de los vikingos en el siglo IX, que derrotaron allí al rey Donald II y destruyeron la fortaleza a la vikinga, es decir, no dejaron piedra sobre piedra.
La cosa se recuper— para el siglo XII, a tiempo de que se montara dentro una capilla cristiana que William “Braveheart” Wallace quemó repletita de soldados ingleses tiempo después. Como el castillo era de una familia importante, los Earl Marischal, se reconstruyó mejor y más grande y tuvo visitas tan importantes como Maria, reina de Escocia. Al final, el gobierno lo incautó por la participación de la familia en el alzamiento jacobita y, desde entonces pertenece al país.

Urquhart (fingers, Baelish)

The outlands of the Vale are far less pleasant. The Fingers are bleak, empty lands, home
to stones and sheep and little else
.”

IMG_4455

Castillo escocés por autonomasia, principalmente por encontrarse a orillas del lago Ness, junto a Drumnadrochit, donde se han reportado la mayor parte de los avistamientos de Nessie. Ha salido en peliculas como La vida secreta de Sherlock Holmes. El asentamiento parece que data de la época en que San Columba cristianizaba a porrazos a los infieles de la zona, mientras que el castillo se estima que se construy— en torno al 1200. Desde entonces, ha pasado por m‡s manos que la tradicional falsa moneda, incluyendo las escaramuzas con los jacobitas, hasta que una de las torres vol— en el siglo XVIII después de un tormentón. Hoy en día está en ruinas, pero es de los m‡s visitados del país. Y los más caros, claro.

Kilchurn Castle Riverrun

Riverrun stands where the Tumblestone falls into the Red Fork before continuing towards  the Trident. Its walls rise sheer from the water of the two rivers, and in times of war a moat can be  formed to prevent an army from attacking from the west.

IMG_5177

Mi castillo favorito de mi segunda visita a Escocia, Kilchurn está en mitad de ninguna parte, cerca de la iglesia donde se encuentra ela estatua fúnebre de Robert de Bruce. Es gratis entrar, aunque sólo se puede visitar en verano  y prácticamente no hay visitantes, supongo que porque se accede bien en barco o bien a pie, pero sólo hay un par de kilómetros desde la carretera principal.

Kilchurn Castle data del 1450, cuando Sir Colin Campbell, primer señor de Glenorchy montó una torre de cinco plantas con una muralla defensiva, a la que más tarde se añadió otro muro y un hall externo en el 1500 y algunas salas extra en el 1600. Originalmente ocupaba por completo una islilla en el Loch Awe, pero un cambio en el nivel de las aguas lo dejó conectado a tierra en 1817. Aunque disputado con los del Clan MacGregor de Glenstrae, se mantuvo en los Campbell hasta que en 1760 lo partió un rayo literalmente.

Duart Castle Dragonstone

“You will pass near Dragonstone when you turn north. I need you to deliver a letter for me.” Tom looked apprehensive. “To Dragonstone, m’lord?” The island fortress of House Targaryen had a sinister repute.

IMG_4888

Situado en la costa de la isla de Mull, el castillo de Duart tiene toda la pinta de ser frío, húmedo y oscuro en invierno y no mucho más alegre el resto del año, si bien es el castillo en el que todos pensamos cuando se nos viene Escocia a la cabeza. Además está enterito, con vistas a mar y una mazmorra llena de maniquies de prisioneros hispanos, que casualmente cayeron por ahí al naufragar y recibieron la consabida hospitalidad bretona.

El castillo formaba parte de la dote que en 1350 Lachlan correspondió como dote a Mary, hija de John de Islay, Señor de las Islas, al casarse con  Lubanach Maclean de Duart. La historia es algo triste, ya que el esposo abandonó en la isla a su mujer para que muriera, pero afortunadamente sus hermanos consiguieron salvarla. Cuando se reunieron con el esposo, que hundido vino a reclamar las posesiones de su difunta señora, éstos lo hubieran matado de no interceder por el la mismisima Mary.

Entre esa época y hasta el 1751, el castillo pasó de los McLean a los Campbell tras asedios, ataques y reconquistas. En ese año, fue abandonado hasta que en 1911 Sir Fitzroy Donald Maclean, 26avo jefe del Clan MacLean, lo readquirió y restauró.
En este castillo se han rodado partes de la Trampa, con Connery y Zeta Jones y, más friki todavía, es la base de operaciones de Buffy “Cazavampiros” Summers en la octava temporada.

Anuncios

Reino Unido (XX): Edimburgo y su castillo

Photobucket

Edimburgo, la capital de Escocia desde el siglo XV, se conoce también como la Ciudad del Viento [26]. Su nombre proviene del Edwin, el ya mencionado rey de Northumbria, y ha sido ciudad real desde el siglo XII. Esta distinción, naturalmente, atrajo a numerosos arquitectos victorianos y georgianos, que mejor que construir en sitios más plebeyos prefierieron dar su pincelada particular a un sitio ya bonito de por si.

Photobucket

Unida a la ubicación privilegiada, la arquitectura de Edimburgo la convierte probablemente en una de las ciudades más bonitas del Reino Unido.

Como escritores visionarios, es de resaltar 300 años atras, en las Tierras Altas un profeta, Kenneth the Sallow, muchas de cuyas profecías se han cumplido. Predijo sobre el páramo de la batalla de Culloden que allí se derramaría siglos después la sangre de los mejores de Escocia. Predijo también la unión de los lagos del Great Glen, que se concretó en el Caledonian Canal en el siglo XIX. Y, asimismo, el final de los Mackenzies de Seaford. Lo que aún no se ha cumplido es la lluvia negra sobre Aberdeen, que sólo puede corresponder a un desastre de los campos petrolíferos del mar del Norte, y el traspaso de la capital de Inglaterra a Edimburgo, que parece mucho menos probable que lo anterior.

Si bien hay varias cosas que ver en la ciudad, la más conocida, aparte de J.K. Rowlings, es muy probablemente el castillo real, situado en un promontorio que ofrece una panorámica impresionante de la ciudad. En este castillo, María de Escocia alumbró a su hijo Jaime, que sucedería a Isabel II en el trono de Inglaterra. En el museo, además de una buena colección de armas y armaduras que habría dado a la bruja novata el dominio mundial, pueden verse los “Honores” de la realeza escocesa: el Cetro, la Corona y la Espada del Estado [27] Para el que no tenga suficientes armas, aún queda el pistoletazo de la una en punto, que todos los días a excepción del domingo ayuda a los locales a sincronizar el reloj y a los visitantes inadvertidos a acortar unos minutos el tiempo de vida de su corazón. No se sabe exactamente desde cuando viene usándose el castillo como tal, pero el edificio más viejo de la ciudad, la capilla de St Margaret, se encuentra en el recinto. Aunque el castillo en sí fue saqueado varias veces, suponemos que por deporte en la mayoría de los casos, la capilla siempre se perdonó, ya que si tener a un rey cabreado es malo, tener a Alguien allí arriba de malas debe ser mucho peor por muy laico que sea uno. Actualmente, los miembros de la guarnición aún conservan el derecho de casarse en la capilla, lo que no está nada mal si se piensa lo que se tarda en encontrar iglesia para la boda.

También en la esplanada hay una fuente de metal en la pared conocida como “Pozo de las brujas” donde varias mujeres que debieron tocarle las narices a algún jefecillo local murieron de forma un tanto precipitada, es decir, se precipitaron a la fuente.

Otro de los atractivos del castillo es disponer de su propio fantasma, el vizconde de Dundee. Parece ser que Lord Balcarres vió al vizconde mientras estaba retenido en el castillo y sólo después descubrió que éste había fallecido en Killiecrankie aproximadamente en el instante en que se cruzaron. Más frecuente es la manifestación de un fantasma tamborilero, que parece ser heraldo de malas nuevas, aunque si hay una nueva más mala que cruzarse de frente con un fantasma, que se lo cuenten al crío del “Sexto Sentido”.


(26) Lo que demuestra que, al contrario que los jubilados alemanes, los escoceses no conocen Málaga
(27) Para que luego, cuando Kull suelta eso de “Por esta hacha, yo reino”, la gente se parta de risa.


Reino Unido (XIX): Trasgos en las Tierras Altas

Más que su historia, en especial cuando uno se encuentra esas laderas de piedra y esas luces fantasmales, en Escocia resulta interesante su folklore, con los elementos típicos de la isla y una buena dosis de burla. Por ejemplo, el demonio recibe el nombre de Black Donald y, aparentemente, es bueno en todo salvo como sastre, ya que los sastres al verlo cierran el garito y, por tanto, nunca ha aprendido ni a coserse un botón. Si bien siempre se disfraza convenientemente, se le puede reconocer por sus pezuñas, detallito que parece que se le olvida ocultar. Por este motivo también se le llama Clootie o “pezuñas” (y a veces, “horny”, o cornudo, pero nunca en su cara, claro está).

Si tiene cuernos y no da leche, desconfía

Si tiene cuernos y no da leche, desconfía

Los brownies, aparte de unos dulces de chocolate que están de muerte, son unos duendecillos vestidos de harapos marrones apañados como ellos solos. Si se sienten bien en casa, te cantan y te hacen las tareas de la casa (cosa que deberían plantearse las empresas de reproductores de mp3), pero no se les puede pagar o se enfadan y se van (en el peor caso, se enfadan y NO se van. A buen entendedor …). A cambio, se les pueden dejar pequeños regalos, como un tazón de leche y cosas así.

Brownies ... de los que no se comen

Brownies … de los que no se comen

Además de estas almas cándidas, hay elementos de cuidado rodando por las Tierras Altas. El Red Cap o Gorro Rojo, por ejemplo, es un viejo robusto con zarpas en vez de manos que vive en las ruinas de los castillos donde se ha vertido sangre. Es rápido como el solo y viste unas botas de hierro y un gorro coloreado con la sangre de sus vict … ejem, visitas. Es capaz de vencer al hombre más fuerte, salvo que sepa citar la Biblia, aunque Hellboy le dio lo suyo en un relato corto.

Red Cap, acoplado en su sofá

Red Cap, acoplado en su sofá IKEA

El bogeyman u hombre del saco es capaz de cambiar de forma y mover objetos, como demostró Gilderoy Lockhart en Harry Potter 2. A veces no hacen nada, pero otros son verdaderamente malvados.

Este hombre del saco no pinta bien ...

Que este tipo no haga nada no cuela …

El bicho más chungo del lote es el Nuckalavee o “sin piel”, una criatura marina que se encarga de cosechas arruinadas, epidemias, sequía y otras minucias. Tiene pinta de caballo, pero sus piernas son en parte aletas, tiene una trompa enorme a modo de boca y un único ojo ardiente. Sus brazos alcanzan el suelo, su cuerpo se deforma y su enorme cabeza se balancea sobre un pequeño cuello que parece demasiado débil para sostenerla. Además no tiene piel y se ven sus órganos y músculos. Vamos, que dek caballo, ni la crin. Afortunadamente, como buena criatura malvada, odia el agua corriente y te lo puedes quitar de encima cruzando un río.

Bicho marino bastante grimoso

Bicho marino bastante grimoso

Todas estas cosas podría haber ido pensando mientras el tren se aproximaba a Edimburgo. Es decir, si hubiera podido pensar. Con 40 de fiebre y subiendo, las alucinaciones que tenía sentadas a ambos lados me estaban dando más conversación que mis compañeras de viaje y sólo el paracetamol en estado puro que me habían soplado en el Boots, mezcla de farmacia, mercería y quién sabe qué más, me mantenía en pie o, en este caso, cabeceando en el asiento con el traqueteo.


Reino Unido (I): Cuidado con lo que deseas …

Imaginad una tarde de septiembre en la playa. Tumbados en la arena, con los ojos cerrados, escuchando las olas romper en la orilla y aprovechando los últimos rayos de sol. Relajados y en silencio al lado de uno de esos amigos que son como de la familia y con los que no hay necesidad de hablar (1). En total tranquilidad.

Fue entonces cuando hice la pregunta. Porque sólo hay un número de olas que uno puede contar, sólo un número de formas que las nubes pueden adoptar antes de que tanta tranquilidad resulte mortalmente aburrida, y, en mi caso, ese número es sorprendentemente bajo.

-¿Por qué no nos vamos de Interrail?

En honor a la verdad, fue sólo algo que pregunté porque tenía que intentarlo. Este tipo de preguntas son como las negociaciones con rehenes: uno le pide a sus padres que lo dejen volver a las 3 para que, con suerte, pueda llegar a las 12. Lo peor que puede pasar es que te digan que si a la primera y tengas que aguantar en pie por dignidad cuando todos tus amigos se han ido a la cama dos horas antes. Efectivamente, nunca creí que Mercedes aceptaría. Bien es cierto que era el momento adecuado. Estabamos terminando la carrera y pronto las vacaciones dejarían de durar tres meses y nos alcanzaría la despiadada garra de la responsabilidad. O, al menos, esa era la teoría: en estos casos siempre estamos los que corremos más rápido. En resumen, la idea no parecía descabellada del todo, salvo porque, a esas alturas, vivía en el convencimiento de que el concepto de incomodidad de mi amiga no alcanzaba mucho más allá de no poder escoger tapa en un bar. No por primera vez, Mercedes me sorprendió.

-¿Cuándo?

-Pues… ahora.

Podría parecer una respuesta precipitada, pero la conversación me había superado en tan sólo seis letras. Y ella siguió imperturbable, con esa seguridad en la voz que es garantía de que, una vez más, te escuchan como el que oye llover.

-¿A dónde?

Cuando una puerta se entreabre, hay que meter el pie antes de que se cierre de nuevo, a pesar de que lo más normal en estos casos es acabar con una fractura de metacarpo. Acabábamos de entrar en el resbaladizo terreno donde se suponía que ya tenía una respuesta y, lejos de mí decepcionar a mi público, solté lo primero que se me pasó por la cabeza.

– E … ¿Escocia?

¿Por qué no? No hacía tanto que habían estrenado Braveheart y siempre he querido ver al monstruo del lago Ness. Aparte de eso, todo mi conocimiento de la zona estaba vagamente relacionado con gaitas y faldas a cuadros.

– Bueno… me parece bien.

A esa altura seguía pensando que la conversación no sobreviviría al tinto de verano del mediodía siguiente pero, una vez más, me equivocaba de pleno. Fue con el tinto que Mercedes aprovechó para comunicarme que nos acompañaría una amiga suya, Cristina McLaren, a la que acababa de llamar por teléfono. Yo no tenía ni idea de quien era, aunque el nombre prometía, visto el destino escogido. Si bien en principio no me hizo excesiva gracia compartir unas semanas de mi vida con una completa desconocida, su presencia fue lo único que posibilitó que tanto Mercedes como yo volviesemos vivas, relativamente intactas y, lo más milagroso de todo, juntas. Y además, sólo tardamos medio año en volver a dirigirnos la palabra.


(1) De hecho, y como todo el mundo sabe, hablar en circunstancias análogas equivale a tener que ordenar tu habitación, bajar la basura o ir a por pan, así que es mejor callarse, pasar desapercibido y dar gracias por no ser hijo único