Mente sana (?) en cuerpo algo pocho (I): El botiquín


Aprovechando que vuelvo de una de mis zonas cero de enfermedades tontas, voy a hacer unas cuantas entradas sobre qué echar a la maleta cuando uno va de viaje para evitar males mayores (o menores) que nos pueden suponer un par de días encerrados en el hotel en el mejor de los casos. Ni que decir tiene que he ido añadiendo cosas al botiquín según me han ido pasando, así que si a alguien le sirve de algo, ahí va:

1. ANALGÉSICOS (PARACETAMOL)

Un clásico. De hecho, la mayoría suele llevar alguno encima incluso los días de diario. Un dolor de cabeza de los buenos te quita las ganas de todo, así que para los viajes hace siglos que vengo echando a la bolsa de aseo un par de pastillas de éstas. Nos os voy a contar para qué más sirven (sobre todo a las chicas) porque ya nos lo sabemos.

2. ANTIBIÓTICOS

Pues esto tampoco viene mal, así que con un puñado de genéricos vamos de escándalo. Eso si, como con suerte no se suelen usar demasiado, hay que comprobar fechas de caducidad cada vez que viajamos.

3. ANTIALÉRGICOS-ANTIHISTAMÍNICOS

Evidentemente, al que tenga una alergia diagnosticada no hace falta que le recuerden que eche esto al equipaje, pero no está de más llevar algo suave cuando vamos a un sitio nuevo porque nunca se sabe cuantas alergias desconocidas nos podemos encontrar, y es que los urbanitas estamos hechos unas nenazas y por ahí en esos campos de Dios hay plantas capaces de hacernos un KO en el primer asalto. Debo reconocer que de esto no suelo llevar -diría que principalmente porque te dejan hecho una braga, pero en realidad porque nunca me acuerdo- y en alguna ocasión bien que lo he echado de menos, con esos ojos coloraos y llenos de lagrimones como la Gwynneth Paltrow en cualquiera de sus peliculillas.

4. ANTIDIARREICOS

Esta fue una incorporación posterior a mi botiquín después de pasar por los baños de China. Y Mexico. E Indonesia. Y, sobre todo, Marruecos. Y por poco no salir. Ni que decir tiene que una cosa de estas te deja anclado al hotel hasta que pase lo más gordo, que puede ser cosa de días. Ya me conozco el rollo de no beber agua de grifo, ni zumos naturales, ni lavarte los dientes salvo con agua mineral, cuidado con las ensaladas y frutas … pero es igual, al final siempre cae algo (habitualmente, tú). Aparte de que te planten la vacuna pertinente si vas a un país con riesgo, nunca está de más echar Tanagel o Fortasec. Los médicos recomiendan no usarlos, pero, como dijo Malcolm en Parque Jurásico, “cuando hay necesidad …”

5. PROTECTOR SOLAR

De eso de “yo soy de piel morena” o “total, no voy a tomar el sol”, olvidaos. A la hora de la verdad, todos somos paliduchos frente al sol caribeño o de alta montaña y podemos acabar como un vampiro en Torremolinos (no como los del Crepúsculo ese, sino churruscados vuelta y vuelta). ¡Y anda que no duele todo cuando hemos cogido el sutil moreno del señor Cangrejo! Yo llevo protección total y, según el sitio, la renuevo cada 3 o 4 horas. Y aún así, alguna vez me he quemado 😛

6. TIRITAS, VENDAS, ETC

Aparte de añadir al botiquín hilo y aguja como ya comenté aquí, nunca está de más echar, por lo menos, unas tiritas para una emergencia. Yo de viaje me he cortado, pinchado, arañado, lesionado, descalabrado … pero como de todo no puedo llevar, echo unas tiritas y unas aspirinas 😀

7. REPELENTE DE INSECTOS

Que los mosquitos se pirran por mi sangre ya lo sabía, pero que podían tumbarme por ataque masivo lo descubrí con alegría unas semanas que estuve currando en Cuba, cuando conocía a los auténticos Vampiros en la Habana. Por suerte no cogí dengue -que había una ligera epidemia por aquel entonces en la isla-, pero si me quedé lista de papeles unos días. Después de eso debió correrse la voz y me atacaron las moscas de las arenas -que aunque suene a Star Wars son mosquitos gordos con un nombre chachi- de Milford Sound, los boeing 747 australianos -esos mosquitos tienen que llevar personal de a bordo-, los mosquitos ninja de Martinica … En fin, que ahora me ducho en Relec cada vez que llego a un sitio problemático y, aún así, algo me catan. Incluso a los que aguantan lo que les echen, como el tipo de Arac Attack, no está de más comprobar si el país destino tiene brotes de malaria, difteria o dengue, no sea que volvamos con más de lo que nos llevamos puesto …

Y para saber más: Consejos para viajes internacionales (Junta de Andalucía)

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