Archivo mensual: agosto 2010

¡Verano Azul!

Vuelve el verano, vuelve la casposa programacion televisiva veraniega y, por supuesto, vuelve el pueblecito playero de turno, donde cada año nos sorprenden con nuevos e interesantes sistemas para sacarnos las pelas como si nos encontraramos en Malibu Beach aunque tengamos que bailar la danza del sable para entrar en el agua con esos pedazos de chinorros que nos venden como arena y casi mejor sea entrar sin lentillas para no ver qué puede estar flotando en el agua.

En Almuñecar, costa de Granada para servirles, ya nos tenian acostumbrados a lo habitual en estos lares: precios abusivos en los supermercados y restaurantes, contribución a precio de Central Park, New York, porteros que esperan propina por hacer durante un mes lo que cobran por hacer todo el año … en fin, nada asombroso. Sin embargo, este año el ayuntamiento ha traido una novedad a nuestras playas. ¡Han pintado el pueblo entero de azul! Si el maltratado turista creia que lo tenia complicado con las obras de los ultimos 4 años en el paseo, que hacian que llegar al mar fuera como el desembarco de Normandia, que se prepare ahora a pagar las obritas de marras: 300 euretes cuesta aparcar alli el mes de agosto. Y se lo que direis, mi avispados amigos: yo dejo el coche en la calle y con una lona me apaño. Pues ya me direis donde, porque toda la linea de costa -TODA- se ha transformado por arte de magia municipal en zona azul, con sus parquimetros y todo, y bien que la vigilan, los puñeteros. 50 euretes al dia de multa y avisados quedais que los parquimetros cuentan el tiempo de menos. Eso si, todo rumbosos te dejan una nota diciendote que puedes anular la multa de marras enviando 15 o 20 euros junto con la nota del parquimetro siempre y cuando no haya pasado mas de una horita desde el supuesto. Por ahora mis amiguetes van por 150 euros en un fin de semana y contando.

Asi que, amigos mios, si pensais venir a remojaros estos dias, tirad de autobus, os saldra MUCHO mas barato. Es mas, si teneis que traer a la parentela, la tabla de surf o los dos pastores alemanes entrados en kilos, venid en coche, depositadlos y largaros a aparcar al pueblo mas proximo con parada de autobus. ¡No digais que no vais avisados!


La ruleta del infortunio: pruebe su suerte en el aire

El verano ya llegó y con el las perrerías que legalmente todos los gobiernos le permiten a las lineas aereas hacer con sus sufridos usuarios. Y es que en las líneas aereas, más que haber pagado un perraje por que nos lleven de un lado para otro dentro de un margen de tiempo indefinido, parece que nos estén haciendo un favor de los de ir a Fátima de rodillas.

Acabo de volver de Rusia hace una semana: dos trayectos con vuelos conectados, dos veces que he estado a punto, a punto de perder la conexion gracias al habitual retraso del primero  y a las pocas consecuencias que tiene el que no podamos coger el segundo. Todo tiene sus pros, por supuesto. El Triathlon de aeropuertos deja a la altura de una babucha al de los hombres de hierro con los 1000 metros lisos interterminal, la carrera de obstáculos en los registros y la lucha grecorromana en las colas. Llega una hecha un figurín.

Y a todo esto, las excusas cada vez más originales para justificar los retrasos: el avion se retrasara porque ha salido tarde (¿en serio?¡que fuerte!), el asiento del copiloto no funciona (pues que vaya de pie o se siente en las rodillas del piloto, que mas comodo va a ir que a los que nos toca pasar la noche en el aeropuerto), el avion viene con retraso por un problema mecanico (pues a mi casi me ponen otro, oigan). Y, desde aqui, mi mas sentido saludo a ese colectivo tan generoso y honesto: los controladores aereos. No contentos con trabajar menos horas que nadie y cobrar diez veces mas, ni siquiera tienen pantalones para hacer una huelga como Dios manda, no sea que con el dia de sueldo que pierden no vayan a poder pagar la letra del yate. No, ellos se ponen enfermos todos a la vez y en todos los aeropuertos (será de hijop*tez cronica) … ¡justo el dia en que todo el mundo empieza sus vacaciones! Ante semejante desfachatez, yo no sólo empapelaba a todo controlador al que el médico de empresa, con testigos al lado, no le tome 40 de fiebre en su casa esos dias de malestar, sino tambien a quien quiera que les haya firmado la baja por enfermedad (familia, vecinos o simvergüenzas en general). Y es que, claro, con tantos días libres, ellos no entienden que al ciudadano de a pie no le apetezca pasar sus escasas vacaciones sentado en la moqueta del aeropuerto. A ver si cunde el ejemplo y los cambian de una vez por el sistema automático ese de Canarias, que seguro que da menos problemas.

Para acabar con una nota positiva: Lufthansa ya ha encontrado la forma de arreglar nuestros problemas con los transbordos ajustados. Te recomiendan que hables con el personal de a bordo y, una vez les has contado que tienes 4 minutos para cambiar de terminal y recorrer 2 km, te dan la formula magica “Maybe you get lucky” ¡Como os lo estoy diciendo! ¡Dos veces en dos trayectos! Puestos a tener suerte, prefiero que me toque la bonoloto y me compro un jet privado, ¡no te j*de!

Pero si lo mio fue malo, peor fue lo de la señora de atrás, con niño pequeño, que mientras se quejaba al sobrecargo de Spanair de que ella había comprado un vuelo conectado de Lufthansa (vendertelo, te lo venden, pero si lo opera Spanair, mala suerte: se desconecta el solo) y que aquello no podia ser, el tipo va y le contesta “Pues mire, a mi me han bajado el sueldo y me tengo que aguantar”. Pues si, bonito, para aguantar, lo que aguanta el pasajero.