Archivo mensual: febrero 2009

Cuadernos de Viaje: Venecia (I)

¡Y que mejor sitio para pasar el carnaval que la ciudad de los canales! Calentitos, por decir algo a dos bajo cero, del horno, unos bocetillos in situ del primer fin de semana de carnaval.

Entramos por el polémico Puente de Calatrava

Y callejeamos un poco camino a la Piazza de San Marcos, que es donde se mueve el tema disfraces.

¡Y tanto, que se mueve! Como para reutilizar el clasico gorro de vaquero o la bata de medico de las fiestas del pueblo, vaya.

Fotos del Carnaval de Venecia de este año en mi Facebook

Anuncios

Cuadernos de viaje: Pascua (II)

Por lo visto, en toda la isla de Pascua hay un único moai que mira hacia el mar, cerca de la única ciudad -por asi llamarla- del lugar.

Photobucket

El tema tiene cierto sentido, ya que los moais eran considerados protectores de los enclaves poblados y, por tanto, miraban sobre aquello a lo que protegían. Esto llegaba al punto de que sólo se le ponían los ojos una vez ya estaban instalados en su destino, para evitar que vieran nada antes de su poblado.

Photobucket

Logicamente, antes de atacar un enclave lo natural es desprotegerlo, por lo que cuando las tribus se enfrentaron debido a la falta de alimento, tumbaron a consciencia los moais de sus enemigos. Por este motivo, la mayoría están caidos o, si se han erigido de nuevo, tienen el cuello roto.

Photobucket


Reino Unido (XI): Asesinato por decreto

No puede faltar para los morbosos para terminar el recorrido por el East End una visita a Whitechapel, algo más al este que la Torre. Fue en Whitechapel donde apareció el se reconoce como el primer asesino en serie de la historia. En torno al 1888, el East End era un barrio deprimido donde se concentraban vagabundos borrachos, parados y prostitutas, que, mayormente, ejercían su oficio en los callejones. Un deficiente sistema sanitario y el altísimo indice de contaminación del río tenían sumida a la ciudad en una niebla tan densa que casi podía cortarse con un cuchillo: el conocido puré de guisantes.

jack-the-rippers-victims

Cirugía gratuita en los bajos fondos

Se especula que la primera víctima de Jack fue Martha Tabram, cuyo cuerpo apareció apuñalado en George Yard, pero fueron las siguientes cuatro víctimas, comenzando con Polly Nichols, las que convirtieron a Jack en un mito. Nichols apareció en una callejuela llamada Buck’s Row. Le habían rajado la garganta de extremo a extremo y tenía el abdomen abierto. A partir de ahí, la cosa fue cuesta abajo y sin frenos. Annie Chapman, la victima número tres, aparecería en Hanbury Street. Su asesinato seguía el mismo patrón que el de Nichols pero, en este caso, Jack se había llevado consigo algunos recuerdos, incluyendo partes del vientre y la vagina y el hígado, que luego proclamaría haberse empatillado a la plancha, convirtiéndose en la primera combinación británica de Hannibal el Caníbal y Arguiñano. Llegado este punto, el asesino comenzó a mandar notas a la policía. La ortografía o, mejor dicho, falta de ésta, sugería un individuo de clase baja, sin estudios ni educación. Sin embargo, la precisión de los cortes y la puesta en escena de los cuerpos parecía indicar más bien conocimientos de anatomía y cirugía. Los dos crímenes restantes fueron, si cabe, aún más brutales hasta el punto de que la última víctima, diseccionada en su propia casa, había sido prácticamente decapitada a cortes de cuchillo. Tal vez el Destripador no se hubiese convertido en leyenda de no haber desaparecido sin dejar rastro después de esta última muerte. Nunca se desveló su identidad ni motivación, si bien se ha especulado sobre ello tanto en el cine como en la literatura. Una de las hipótesis más barajadas suponía que el médico personal de la reina se había encargado de eliminar a todas las mujeres, tal vez para tapar alguna de las indiscreciones del príncipe Eddie. Esta teoría, que ya se llevó al cine en la memorable “Asesinato por decreto” de Michael Caine, es la que sustenta una de las obras más completas sobre el tema, “From Hell”, de Alan Moore, que también encarnaron en cine Johnny Deep y Heather Graham en una versión bastante más edulcorada y rebajada que el texto original, donde cada volumen va acompañado de 10 o 15 folios de anexos. En letra pequeña. Lo cierto es que, quitando el bar “Ten Bells”, que se supone que Jack frecuentaba, en Whitechapel no hay gran cosa que ver salvo que se vaya acompañado de un guía que conozca la historia y sepa contarla, lo que puede conseguirse contratando una visita guiada por unas cinco libras, todas las noches a las 7:30 en la salida de metro Tower Hill.

Una taberna para morirse

Una taberna para morirse


Una acuarelilla de Chichen Itza

Creedlo o no, mientras veia Chichen, habia un grupete de turistas detrás comentando que, para ver cuatro piedras, más a gusto estaban en el hotel. Supongo que hay quien desayuna en la barra libre …


Puerto Pollo tambien existe

Los que ya tengan una edad (no demasiada, no os ofendais), probablemente recuerden (con cariño, eso seguro) la saga de Monkey Island (los que no, recordaran Piratas del Mar Caribe, que es mas o menos lo mismo pero con Johnny Deep, eso que salimos ganando, y Orlando Bloom, eso que salimos perdiendo). En particular, uno de los no menos memorables aspectos de la tercera entrega es la cancion Plunder on my mind, el himno de la capital de la isla Plunder, Puerto Pollo, hogar del Pollo Diablo

Plunder, Plunder, how I wonder
How’d you get so doggone pretty?
Home to sailors, barbers, tailors
And Puerto Pollo, your capitol city…

Pues como la realidad siempre supera a la ficción a poco que uno busque, resulta que SI existe Puerto Pollo, y se encuentra al suroeste de la isla de Córcega, aunque no tiene ni pollo diablo ni nada y lo más infernal es el carril de acceso hasta alli. ¿Merecio la pena meterse 150 km por carreteras indescriptibles y que el pobre Pedro echara hasta la primera papilla sólo para sacarse la foto en el cartel? ¡Por mil barriles de ron, yo digo si!

Photobucket


Cuadernos de viaje: Praga (I)

Coged el abrigo y la bufanda, chicos, hoy nos vamos a Praga con mis cuadernos de viaje 🙂

Empezamos con uno de los iconos de la ciudad, el famoso reloj astronómico junto al Ayuntamiento: 600 años funcionando y a mi no me dura un despertador más de tres. Cuando el reloj da las horas, se monta una buena juerga mecánica y los doce apóstoles que viven dentro hacen el paseillo, así que no os lo perdais a las en punto. Las figuras que están quietecitas sujetando el reloj, por su parte, son … ¡Igualico, igualico que los homunculos de Full Metal Alchemist! La Vanidad, con su espejo, la Avaricia representada por un comerciante judío con su bolsa, la Muerte, que no tiene pérdida, y la Lujuria, que … bueno, os dejo que lo imagineis 😀

Por seguir siendo icónicamente icónicos, la siguiente parada es el antiguo cementerio judío, del siglo XV. Las lápidas están tan apretadas que parece salido de un comic de Mignola. Es más, por falta de espacio unos enterramientos estaban subidos encima de otros. De todas formas, para el que piense que ésto da miedo, tenemos justo al lado la sinagoga de Pinkas, en cuyas paredes fueron inscritos después de la Segunda Guerra Mundial los nombres y datos personales de unos 80.000 judíos asesinados por los nazis en Bohemia y Moravia. Realmente escalofriante, aunque igual no vendría mal ponerle una sucursal en Gaza por aquello de la memoria histórica imparcial.