Por fin, la última entrega de estas navidades en Bruselas durante la ola de frío que la dejó bloqueada. Evidentemente, todos los bocetos son de interiores, más concretamente de pubs y restaurantes.
Empezamos con A la Becasse, una de las tabernas antiguas de Bruselas donde tienen una buena variedad de cervezas locales. El sitio está muy chulo y en la segunda planta hay otra barra que generalmente está tranquilita. Además, dan de comer, aunque no es particularmente barato.
Para cenar, por variar un poco nos vamos a un Etiope, el Kobob. La forma de servir la comida es bastante curiosa -y además comeremos con las manos- y para mi gusto está bastante buena, aunque es muy especiada y abundan las pastas de legumbres.
Y por último el Belga Queen, de cuyos baños modernos hemos hablado ya. Esto es un local chill-out de esos, que está lleno de humo, música alta, todo es de diseño y te ponen bebidas de colores con nombres graciosos y gominolas de tapa. Y además, es brasería, dicen. Yo no pagué, pero aquello sabía a caro. Eso si, lo que nos reimos no tuvo precio. Para todo lo demás, Mastercard



La cosa está en que, lo que para un frigorífico funciona, para la puerta del retrete de un sitio pijo-posh de la muerte igual no es tan buena idea, sobre todo si tenemos en cuenta que, tal como demuestra vuestra segura servidora, el sistema sólo se hace opaco SI ECHAS EL CERROJO de la puerta. Mejor aún: desde dentro, la opacidad es siempre la misma (ninguna), como en los interrogatorios esos del CSI, suponemos que para dar sensación de amplitud, aunque a algunos más bien nos corta el rollo. Así pues, si a alguien se le pasa echar el cerrojo y se sienta a lo suyo … En fin, no contamos más. Si vais al BQ en Bruselas, no dejeis de visitar los baños. Pero recordad este post, amiguitos 







